Entrevistas
LOS
RODRÍGUEZ: Latinos por definición.
Hace
unos cuantos meses recibimos un e-mail de Andrés Calamaro.
Le había gustado La Factoría del Ritmo y QUERÍA
que sacásemos algo de Los Rodríguez en el siguiente
número. Tras conseguir que las pupilas volvieran a su tamaño
normal, nos pusimos en contacto con él para tratar de hacer
una entrevista. El tiempo fue pasando pero finalmente no fue posible.
En
fin, a grandes males..... así que decidimos hacer la entrevista
por correo electrónico, ante lo cual el bueno de Andrés
además estaba encantado. Aquí va el resultado.
Preparados..
listos. ¡ya!
Sois
músicos que antes de formar los Rodríguez ya habíais
estado en muchos proyectos, el mas conocido aquí en España
sería Tequila, ¿podéis hablarnos sobre estos
grupos o proyectos musicales en que participasteis antes, y cómo
confluísteis para formar Los Rodríguez ?.
En
el 78 debuté grabando con el grupo de funkCandombe&Roll
RAICES ...hasta el 81 toqué en cualquier proyecto a la
vista, en el 81 forme LOS ABUELOS DE LA NADA, bajo la dirección
poética, ideológica y amoral de MIGUEL ABUELO. Grabamos
cuatro discos incluyendo uno en directo. Entre 1984 y 1989 grabé
cuatro discos sólo, y de ahí en mas: dos recopilaciones
de GRABACIONES ENCONTRADAS, un Ep en vivo (grabado en 88), y estuve
complicado en la producción de una docena de álbumes,
incluyendo discos con LOS FABULOSOS CADILLAC, LOS VISITANTES,
etc ... y grabé y toque en diferentes formatos con: LUCA
PRODAM, CHARLY GARCIA, MALDITA VECINDAD, LFC, SPINETTA,etc etc
.... hasta llegar a España en el 90 ........ los otros
Rodríguez: GERMÁN y DANIEL, ya tocaron juntos una
década atrás, y además Zamora tuvo experiencias
Dalinianas con PEYOTE hace quince años .... Ariel grabo
dos discos en solitario y produjo otro par .... y Julián
giró tocando alternativamente guitarra y batería
con grupos de rock en España ....
Tenemos
entendido que antes de ser conocidos en España ya teníais
bastante fuerza en Argentina. ¿Dónde tenéis
mas apoyo por parte del público, aquí o en Suramerica?
En
realidad RODRÍGUEZ siempre tuvimos una carrera perfectamente
paralela, aunque estamos mas presentes (físicamente) en
ESPAÑA que en Argentina.... personalmente es otra cosa...
en España gozo del desconocimiento de mi pasado y de la
magia del encuentro permanente, mientras que en Argentina, donde
en general el pulso del rock es mas monumental y visible, el fuego
me acompaña .... por lo general bastante.
¿Cómo
os va en los Estados Unidos?
No
simpatizamos con Estados Unidos, si bien sí con su música
buena ! Para interesarnos en Estados Unidos tendríamos
que percibir un ambiente mucho más positivo con nuestros
discos .... tal vez en el futuro haya que encontrar maneras más
artesanales de aterrizar en el universo yanqui...
Algo
que siempre nos ha intrigado es el escaso éxito que tienen
los grupos Suramericanos en España. Grupos fantásticos
como Tijuana No, Todos tus Muertos y Los Fabulosos Cadillac (aunque
estos han tenido algo de más éxito), y que a pesar
de haber contado con cierto apoyo por parte de las discográficas
no acaban de cuajar. ¿A qué creéis que es
debido? ¿Por qué los jóvenes de aquí
prefieren a Oasis que a Maldita Vecindad, por ejemplo?
Lo
que me sorprende es el escaso éxito que tiene el rock 'n'
roll como cosa real, la escasa importancia que se le da en general
y lo fragmentado que está el publico en total .... la gente
está en cualquiera: entre el fundamentalismo alternative-mainstream,
el heavy, el fútbol, el flamenco, lo cubano, la radio y
la madre que los parió!. "La culpa no la tiene el
chancho (cerdo), si no el que le da de comer !" (ignorancia
popular). A mi personalmente, prácticamente me interesa
el rock hecho en Buenos Aires desde 1967,descartando algunos periodos
casi enteros ... profundamente, solamente eso...lamentablemente,
en España, no existe ni siquiera el conocimiento de la
envergadura, la discografía, el talante poético
y ácido, la corrosión y la pericia musical de los
músicos y grupos de rock de Argentina, salvando un 2 %
!!!
Andrés,
trabajas en un proyecto en solitario bastante serio, ¿cómo
haces para compaginarlo con las labores del grupo? ¿tiene
el resto otros proyectos paralelos a la banda?
Sí,
estuve trabajando en canciones hasta que empezamos a ensayar y
tocar. Es la perfecta excusa para el bache creativo (occidental)
permanente !!!!. Supongo que, temporada mediante, voy a seguir
jugando y trabajando con música nueva, encontraré
una fecha para grabar, y adelante .... (es la única manera
de compaginar que se me ocurre)
Solemos
entrevistar a grupos que están comenzando, a los que les
parece un sueño irrealizable poder vivir de la musica.
¿Os sentís privilegiados por poder vivir del rock?
El
rock esta hecho de "nosotros", no somos nosotros los
que estamos hechos del rock ... creo que (hablando por todos)
nos sentimos privilegiados, pero obligados e ilusionados de vivir
y tener que vivir del rock ......
¿Qué
opináis de la industria discográfica?
El
problema no es la industria discográfica (que siempre fue
bastante mixta) únicamente, es la macro-industria construida
alrededor de todo lo que la música (por citar a la música
solamente), puede generar, todo el enjambre de derechos, royalties,
porcentajes, campañas, imbéciles, opinión,
público gorrino, etc.... la única solución
(como diría Dylan) es intentar sobrevivir, y nada más,
para mantenerse amateur, y no depender demasiado de los engranajes
...."la entrada es gratis... la salida.... vemos"....
(y muchas veces todo resulta desalentador).
Ahora
hay un montón de nuevos grupos en España. ¿Os
parecen interesantes movidas como la del Noise Pop (con los grupos
cantando en inglés)? ¿Conocéis alguna banda
interesante o que os haya llamado la atención?
Lo
de cantar en ingles me perturba un poco, en parte porque lo creía
superado hace treinta años, en parte porque creo que si
el movimiento se estanca, se pudre, también porque me hace
sospechar que se trata de copiar desvergonzadamente, o porque
sospecho que nadie tiene nada que decir en castellano, o no se
atreven, o no saben c¢mo decirlo ... porque sospecho que
los verdaderos noise-artists son Javier Corcobado, Robe y, posiblemente
Gabinete Caligari....
Con
vosotros contactamos a través de Internet. ¿Qué
os parece este nuevo medio de comunicación?
Supongo
que la net es inevitable, que se va a instalar en casa como el
teléfono o la nevera ..... hace 50 años los apartamentos,
prácticamente, no tenían baño (para hacer
caca y lavarse) ...aun quedan hogares sin internet .... además,
¿a quién le importa?
Una
curiosidad: Un amigo nuestro, muy fan de Bob Dylan, nos comentó
que encontraba cierto paralelismo entre tu estética y la
de Dylan en su juventud. ¿Es algo casual?.
Para
mi Dylan es un enorme del rock, actualmente sigue siendo el más
cool, el más elegante y el que mejor canta .... como dice
Sabina: aunque no entienda una letra, sé que la cosa va
conmigo (!)... tengo amplia colección, y si pudiera lo
copiaría en mas cosas!. Si escribiera 2000 canciones buenas
esta semana, podría llegar a ser el Dylan argentino, o
hispanoargentino (como les gusta decir aquí) !!!. También
tengo nariz-dylan, lo cual dice mucho ....
¿Queréis
añadir algo más: direcciones de contacto...?
.....No
tenemos dirección de contacto fuera de la que aparece impresa
en los CD, la de DRO en Madrid ....
(Grass
cias)
Hasta
luego.
Andrés
Calamaro.
Entrevista
realizada por Félix Vera y F-MHop.
EL
SALMÓN SE HACE BALLENA
ANDRÉS
CALAMARO PRÓXIMO A “CUARENTAUN” (LA FRONTERA
EN LA QUE DICES ADIÓS A LOS TREINTA) NO HA ENCONTRADO MEJOR
TERAPIA QUE LANZARSE A ESCRIBIR CANCIONES COMO UN POSESO. LEJOS
DE GUARDARSE LAS MÁS Y PUBLICAR LAS MENOS (Y MEJORES),
NOS SEPULTA CON UN LEGADO DE CIENTO TRES CANCIONES, EN LAS QUE
HAY MUCHO DÓNDE ELEGIR Y MUCHO QUE SUPRIMIR. LA HISTORIA
DE ESTE SALMÓN ES TAN SIMPLE COMO INSÓLITA. MONDO
SONORO SE SENTÓ CON SU AUTOR PARA INTENTAR DESVELARLA.
“ME
QUEDÉ SIN CHOCOLATE, SIN PROBLEMAS TRANSFORMADOS EN HUMOR”
(“CHOCOLATE”)
El
canuto se consume entre sus dedos sin que apenas le preste atención.
Calamaro anda entregado con su historia y ni siquiera me ha dado
tiempo a hacerle la primera pregunta cuando ya se ha lanzado a
contestarlas todas, o ninguna. Como presumo que va para largo
y veo que su porro sigue extinguiéndose inamovible, decido
hacerme uno… Saco mi china la empiezo a quemar e interrumpo
la inagotable verborrea del ex Rodríguez por primera vez.
“Huele bien…” comenta, a la vez que, como sorprendido,
repara en el porro que sostiene ya apagado en la mano. Una vez
encendido los intercambiamos. A ese canuto, afortunadamente, le
seguirán unos cuantos más.
“Y CUANDO EMPIEZO YA NO PUEDO PARAR, SOY UN MAL TIPO DESDE
MI MÁS TIERNA EDAD (“CANALLA”)
Estoy
en la suite de un lujoso hotel de la Ciudad Condal en la que Andrés
Calamaro recibe a la prensa en un tour de force que lo dejará
agotado. Soy el primero de la lista y, con el humo envolviéndonos,
siento cierta complicidad que me acerca al entrañable loco
que tengo sentado frente a mí en una silla que parece a
punto de caer en cualquier momento. "El destino del salmón
es confuso. Esa gesta heroica de ir contra la corriente en la
que sólo sobreviven unos pocos"
Debe ser un reflejo de su vida. A Calamaro le gusta pasearse pasionalmente
por el filo, logrando –eso sí- ese último
equilibrio que le mantiene a nuestro lado. Pasivos testaferros
de sus excesos. El último de ellos se llama “El Salmón”
(Dro, 00), un quíntuple compacto que recoge ciento tres
canciones escogidas de trescientas grabaciones perpetradas en
un método entre frenético y suicida que el propio
autor relata en los créditos. Un método que se ha
lanzado a explicarme trazando una hipérbole verbal muy
difícil de trasmitir. Tan difícil como digerir este
salmón de golpe. ¿Es este trabajo un hito? Sin lugar
a dudas. ¿Una genialidad? ¡Qué demonios! Sí.
La cumbre de nuestro genio transoceánico más próximo.
Un genio que gusta de sus excesos, que presume de sus vicios,
que conoce el lado oculto de la vida y que, sin duda, busca reconocimiento.
Pues démosle el gusto.
“TODOS TENEMOS NUESTRAS CICATRICES” (“SOMOS
FEOS”)
Andrés es un punto y aparte. Creador de un estilo lírico:
franco, directo, próximo y entrañable, ha experimentado
por nosotros y nos implica en sus vivencias de corazones rotos,
pasiones, adicciones, cinismos, orgullos y duelos. Ahora ha querido
ir más allá. Colocándose en el límite
creativo en busca de la confrontación interna, el punto
de inflexión en el que el ser humano está cerca
de quebrarse. De ese dolor, de esa tristeza, incluso de esa violencia,
ha surgido este salmón. Una obra condenada a ser imperfecta
y que tiene bastante de vanidosa, como el propio Andrés
me señala, pero también una obra arriesgada y ajena
al puto negocio. Ya sabemos que vale lo que medio gramo (la comparación
no es mía, es del propio Calamaro), pero además
de poder funcionar perfectamente como soporte para hacerse unos
tiritos, el contenido es, quizás por sus aristas, de lo
más honesto que un artista se haya atrevido a perpetrar
jamás (hace añicos su anterior entrega “Honestidad
Brutal”). Un universo, el Calamaresco, que se desliza por
la puerta trasera del alma, por la puerta destinada a los auténticos
arrabaleros. Un personaje de una clarividencia insólita
respaldado por su gente, con la que le une una relación
muy pasional.
“QUÉ TIENE DE MALO METERSE UNA RAYA DE COCA…
¡QUE ES POCA!” (“PROBLEMAS”)
Andrés
continúa desgranando su monocorde monólogo largamente
aprendido. Narra la historia de este trabajo entendido como los
dedos de una mano. La historia del reto de escribir sin parar,
ajeno al resto del mundo, buscando el límite… “Uno
no sabe realmente lo que hay después del cansancio. Después
de estar trabajando sin parar varios días y varias noches.
Ese momento en el que uno supera cierta capacidad de resistencia.
Ahí uno no sabe lo que se va a encontrar… la tristeza
o inclusive la violencia”. Una violencia que se desató
literalmente y acabó con Andrés recibiendo el año
dos mil en el hospital. “El último día del
año tuvo su desencadenante. Estábamos inmersos en
ese proceso de grabación permanente y me metieron un palo
en la cabeza, pero ¡literalmente! Fue un asunto alucinógeno
con un sobrino y aunque nos queremos mucho y jamas nos peleamos
fue ese momento de paranoia en el que parece que no puedes parar
y ya se sabe, la juventud…”. Es durante esta primera
fase de su búsqueda del grial compositivo, cuando se hace
acompañar, en una “fraternal sociedad”, por
Marcelo Scornik (alias El Cuino) con quien escribe más
de treinta temas de los que doce acabarán en esta empresa
monumental. “Muchas de las grabaciones más inspiradas
son de ese periodo, realizadas durante jornadas de setenta y dos
horas. Creo que es cuando hicimos las grabaciones más sofisticadas
y muchas versiones de mis canciones favoritas, también
canciones experimentales. Después logré volver a
mi casa y a partir de un punto empece a escribir otras canciones
con base de rock´n´roll, pero eso ya sería
para marzo”.
“SIEMPRE SEGUÍ LA MISMA DIRECCIÓN, LA DIFÍCIL
QUE SIGUE EL SALMÓN” (“EL SALMÓN”)
Siempre
con la vista al frente. Aprovechando cada instante, cada frase,
cada nota, dando forma a un enorme Tetris imposible de encajar.
La perfección no existe y, aunque la habilidad de Andrés
para hacer canciones populares es innata, esa propia huida hacia
adelante ha dejado a sus espaldas un legado repleto de oportunidades
perdidas a sabiendas. "Muchas de las grabaciones más
inspiradas fueron de setenta y dos horas. Fueron las grabaciones
más sofisticadas"
Canciones artesanas, grabadas en un cuatro pistas tan rudimentario
como real y que las ha dotado de una vocación lo-fi que
podría haberse ahorrado perfectamente, en arras de una
comercialidad capaz de alcanzar cuando se le antoje… pero
no se le antoja. “El destino del salmón es confuso.
Esa gesta heroica de ir contra la corriente en la que solo sobreviven
unos pocos. El salmón debe suponer que es el río
el que está equivocado, es él el que va en dirección
contraria. De esa misma forma nos enfrentamos a nuestras propias
letras y buscamos salir hacia delante. Hasta el final en el que
otra vez, con un repertorio nuevo, poder escribir nuevas canciones
que es, en definitiva, lo que más me gusta. Creo que estamos
cumpliendo con la responsabilidad del rock´n´roll
que es no mentir. Para el salmón lo importante es la verdad”.
“EL MARTES ME TOMÉ UN AVIÓN, ROMPÍ
MUCHOS ESPEJOS, PODRÍA VOLVER A SER EL QUE FUI, PERO QUEDA
LEJOS” (“SÉPTIMO HIJO VARÓN”)
¿Valentía?,
¿inconsciencia?, ¿principios?. Muchos pensaran que
Andrés puede permitirse el lujo de lanzar artefactos, tan
poco habituales en el mercado discográfico, como este salmón,
gracias a su status en Argentina con Los Abuelos De La Nada y
en España con Los Rodríguez, pero se equivocan.
Andrés busca la gloria. Sabe que la pulsión obsesiva
en la que se ha embarcado puede estrellarlo pero también
sabe, por tantos otros que quedaron atrás, que después
de una hostia siempre llega la leyenda y Calamaro, guste o no
guste, se está forjando una a marchas forzadas. “No
tengo plata. No soy un músico rico. Solamente tengo canciones,
pero el status se pierde muy rápido y en cualquier caso
pensé que tenía que hacer una canción mejor
cada día y no me planteé si eso podía ser
un problema. Tan sólo quería tener un repertorio
más importante y no me pareció suficientecon tener
veinte, treinta, cuarenta canciones buenas. A mí no me
sirve la música acumulada para nada. Esa carrera, ese trayecto
del que me hablas, para mí no es ningún ahorro musical.
Sé que hice canciones muy buenas, pero hay que mirar siempre
hacia delante. No tengo en cuenta ese legado para nada. Es más,
la veteranía no sirve para nada si no trabajas con gente
con ideas. Ni siquiera las mismas, sino con ideas que no estén
sujetas a una línea editorial o a una mecánica de
trabajo”.
“ES COMO CANTAR Y COSERSE LA BOCA A LA VEZ” (“EL
DÍA D”)
Sin
aliento, sin tiempo para el descanso, sin pararse a medir las
consecuencias, Andrés ya está embarcado un nuevo
proceso de grabación delirante. Él, junto al mencionado
Marcelo y otro colega, envuelto en cien mil batallas perdidas,
que responde al nombre de Jorge Larrosa, conforman un equipo de
malditos, enfrentados en largas jornadas de desvarío lírico.
Para su autor “El Salmón” ha quedado atrás.
Su objetivo, me comenta, es volver a publicar lo máximo
y su inicial discurso cansino y desganado, se ha ido difuminando
para dejar paso a un brillo orgulloso en sus ojos que estalla
al ponerme tres temas resultantes de ese nuevo tour de force (dos
de ellos se podrían codear perfectamente con los mejores
temas del nuevo álbum). “Ahora no sé si tendré
suficientes canciones para hacer diez discos pero lo que sí
sé es que buscar un acorde para una melodía es una
mariconada. ¡No sirve para nada! Pero realmente hay un espíritu
preparado siempre para eso y en todo caso es a lo que nosotros
llegamos. Primero con “El Salmón” y después...
Habrá que ver que es después lo que se tercia…
Nunca nos vamos a dejar aconsejar por el miedo, ni por el temor,
las canciones ya deciden solas que hacer”. Lo que me temía.
No era el humo de hachís lo que había afectado mis
neuronas. Mi grabadora reproduce fielmente el carrusel explicativo
de Andrés repleto de vaivenes surrealistas. "A través
de la música los pensamientos de alguien no se pueden parar.
La música hace que las emociones corran por cuenta de las
armonías, no sólo por las letras"
Me he reclinado en el sofá de la suite, mientras sus temas
nuevos suenan en un radiocassette portátil y él
se transforma todo vitalidad, todo entusiasmo, a la hora de destacarme
las frases de las que se siente más orgulloso. Por eso
no puedo evitar pensar en lo distinta que era la imagen que tenía
antes de Calamaro. Naturalmente, conocía su fama de paseante
por el lado salvaje de la vida, pero no era consciente de lo realmente
salvaje del trazado. Una frágil línea de la que
él se ríe en un disco que dice más que cualquier
entrevista. “Ay de mí, que no logro olvidar ni un
segundo la pena que me atraviesa de pies a cabeza y mientras todos
me van dejando solo, y no hay lugar en el mundo para un corazón
que no puede olvidar. Terminé en la habitación más
oscura de casa escribiendo canciones veinticuatro horas por día
entiendo si nadie quiere venirse, para qué aburrirse con
mi repertorio de melancolías. Espero que con el tiempo
se borre todo, porque si sigo así mucho más me voy
al otro barrio, probablemente sea un precio muy alto para un corazón
perdido que ya está bastante sufrido y no quiere más”.
Hay quien escribe un diario, hay quien escribe sus memorias, hay
quien escribe novelas. Andrés escribe canciones. En muchas
se desnuda en su diaria vulgaridad, en otras reivindica…
“También hay y parece broma un repertorio en otro
idioma, canciones que no leemos y solamente tiramos. Hace mucho
que aprendimos y nos acostumbramos a escuchar palabras que nunca
entendemos tanto que no sabemos si entendemos ni siquiera las
de este idioma”. Canciones en las que hay de todo como en
botica. Bromas, versiones, experimentaciones, reiteraciones, grandezas,
memeces… filtradas todas ellas sobre un fondo sonoro que
va del rock al reggae, del tango al blues y las enormes figuras
de Dylan, Waits, Richards y Reed sobrevolando por sus surcos.
“A través de la música los pensamientos de
alguien no se pueden parar. La música hace que las emociones
corran por cuenta de las harmonías, no sólo por
las letras. La harmonía es el componente bendito que hace
que la música nunca nos pueda hacer mal”. De acuerdo,
pero por mucho que no hagan daño, mejor no recomendar a
nadie que se trague los cinco discos de un tirón. El atracón
podría dejar peligrosas secuelas. Mejor tomárselo
con calma y degustarlo poco a poco, no vaya a ser que se acabe
odiando al autor de semejante animalada. Más que un salmón,
una ballena.
Autor: Don Disturbios
ANDRES
CALAMARO
EL OPIO DEL PUEBLO
Andrés Calamaro vuelve a estar en forma, tras el éxito
rotundo de «Alta Suciedad» ahora ataca con un trabajo
doble, «Honestidad Brutal», en el que desgrana un
montón de canciones que recogen todas sus vicios y virtudes,
gustos y pasiones... hasta hay un lugar para dedicarle una canción
al monstruo del balompié: «Pelusa» Maradona.
Por tanto, decidimos que nada mejor sobre lo que hablar con él
que del mundo del fútbol.
Estamos
en el principio de una minigira acústica que llevará
a Calamaro por unos pocos teatros del estado español. Es
la segunda actuación, en el pueblo bizkaino de Balmaseda.
Andrés nos recibe al terminar el concierto en su camerino,
aún sudoroso y mimando sus cuerdas vocales con infusiones.
Se sorprende al descubrir que queremos hablar con él sobre
fútbol, pues declara abiertamente que no es un gran aficionado
a este deporte por mucho que se pueda pensar lo contrario. «Tengo
amistad personal con varios futbolistas, sobre todo con Fernando
Redondo, y puede que eso haya potenciado mi imagen como la de
un apasionado al fútbol». De todos modos, Calamaro
no rechaza el diálogo, puesto que dice estar perfectamente
capacitado para mantener una conversación sobre ese deporte
que tiene encandilada a la práctica totalidad de la población
de España. No en vano es comprador asiduo del diario deportivo
As. «Toda pasión que necesita alimentarse de un enorme
colectivo me resulta sospechosa y debería hablarse muchísimo
menos de fútbol y jugarlo más o acudir al estadio.
Desde luego el fútbol es el opio del pueblo, y se habla
muchísimo más de él que de política
o música». Tras esta declaración de principios
en la que se muestra hastiado de la monopolización futbolística
comenzamos a indagar sobre los primeros contactos de Andrés
con el mundo del deporte rey allí en su país natal.
«Comencé a seguir el fútbol en Argentina a
través del Independiente del barrio Avellaneda de Buenos
Aires, allí el padre de un amigo nos llevaba a la cancha
todos los domingos. Se trataba de un físico que acabó
convirtiéndose en uno de los desaparecidos de la dictadura.
Era una época gloriosa para el Independiente, que llegó
a ganar cuatro Copas Libertadores, y su gran estrella era un número
diez llamado Bochini, que sería fuente de inspiración
incluso para Maradona». Hoy día, Calamaro afirma
ser uno de los mejores hinchas con los que cuenta el Independiente,
aunque allí no dejan de perdonarle que, en una ocasión,
se vistiese una camiseta del Boca Juniors que el propio Maradona
le regaló. Al llegar a España coincidió con
la «quinta del Buitre», quedando encantado con el
fútbol que practicaban. Eso le aproximó al Real
Madrid, aunque también declara su simpatía por el
Madrid de Jorge (así es como llama familiarmente a Valdano).
Por aquel entonces conocería a Raül, Alkorta, etc.
Andrés también declara su gran admiración
futbolística por Redondo, aunque le pesa que sea un jugador
infrautilizado y que solamente se aproveche una pequeña
parte de sus recursos. «Una cosa que me gusta de la afición
del Real Madrid es que, aunque el equipo gane 1-0, si no juega
bien, no están contentos». De todos modos, volvemos
a su admiración por otros jugadores argentinos que, en
algún momento, han estado en España, como Simeone
o Gustavo López.
Por
otro lado, resulta inevitable hablar sobre el debate ideológico
y la pasión que el fútbol desata en Argentina. Andrés
elude esta cuestión y dice que eso es cosa de Brasil, allí
es donde con más pasión, arte y belleza se ha vivido
el fútbol. «En Argentina cuantos más conflictos
sociales hubo, mayor peso tomó el fútbol, formando
parte de una especie de sociedad secreta subversiva. Y ahí
es donde la música se hermanó con el fútbol.
Por eso llegaron los pelos largos a las canchas, por eso en las
gradas argentinas son constantes las alusiones a los grupos musicales,
a Bob Marley, a las hojas de marihuana…». Sobre Maradona
reconoce que, como dice en la canción, «es una buena
persona», además de muy inteligente. Se reconoce
amigo suyo, pero sabe que no es una persona fácil. De hecho,
El Pelusa es «mucho más que un rockero, que un cantante,
charro, bailarín…». Después ambos hablamos
un rato de la admiración incontestable sobre este genio
del balón, recordando sus más gloriosas e irrepetibles
jugadas. Para finalizar, volvemos a incidir en la parte negativa
del fútbol, la que disgusta a Calamaro: el hecho de que
esté recogiendo los más bajos instintos de nuestro
mundo. Además, dentro del contexto de la sociedad actual,
con el final de las ideologías y abierto el camino hacia
el pensamiento único, en el que la distracción juega
un papel fundamental, el fútbol se convierte en un elemento
disuasorio para la gente. «En un opio del pueblo que tiene
un montón de contraindicaciones y efectos secundarios.
El opio es una paja intelectual que adormece el pensamiento, aunque
siempre hay personas dentro y fuera de la cancha que intentan
transmitir una imagen menos fascista del juego. Y si alguien lo
elevó a categoría de arte, está claro que
fue Diego». Concluyendo, apostilla que el rock’n’roll
ha sido capaz de hacer mucho más por la sociedad que el
fútbol. Y así fue como terminó nuestra charla
con Andrés Calamaro, que, sobre las dos de la madrugada,
acudiría a su hotel para descansar tras un intenso concierto.
Pese a sus reticencias iniciales, habló de fútbol,
lo que aquí resumimos y mucho más.
Autor: Fernando Santiago
Más
Entrevistas
|